ZAQUEO

  «Un cuervo travieso» es un cuento que narra, de forma creativa y accesible, la historia de Zaqueo.

Creado por Esther Villanueva, ilustrado por Montse Adell y animado por Adrián Murcia Streuli, que está pensado especialmente para los más pequeños de la casa.

  • Ideal para niños de hasta 6 años apróx.


 EL ENCUENTRO CON ZAQUEO

Vamos a conocer la admiración que Zaqueo sentía por Jesús y a valorar cómo el encuentro con Jesús transforma a las personas.
Contexto de la Lectura 
Los romanos exigían a todos los pueblos conquistados que pagaran impuestos. Para ello, escogían gente perteneciente a los propios pueblos para que ellos cobraran a las personas el dinero de los impuestos. Había gente que podía pagar, pero mucha gente pobre, no tenía para el impuesto, por lo que entonces les quitaban propiedades o sus pequeñas pertenencias a la fuerza. Debido a esto, los cobradores de impuestos eran personas apartadas y mal vistas por la comunidad. Los consideraban traidores, y los judíos, además, los consideraban pecadores. No podían asistir a las celebraciones semanales, ni juntarse en una reunión comunal de fiesta, ni andar solitos por algunos lugares, pues la gente les despreciaba. Comer con uno de estos personajes significaba hacerse pecador también y quedar excluido de la comunidad. Por eso, aunque el gesto de Jesús no es comprendido, él se sienta a comer con este cobrador, porque para Dios, lo importante es que una persona sea buena. 
 Escuchamos la Palabra 
Jesús pasó por la ciudad de Jericó. Allí vivía un hombre rico llamado Zaqueo, que era jefe de los cobradores de impuestos. Zaqueo quería conocer a Jesús, pero no podía porque había mucha gente y Zaqueo era de pequeña estatura. Entonces para poder ver a Jesús, se subió a un árbol que se encontraba por donde Jesús tenía que pasar. Cuando Jesús pasó por allí, levantó la vista y al ver a Zaqueo le dijo: _ Baja Zaqueo, pues voy a quedarme en tu casa. Zaqueo bajó en seguida y con gran alegría recibió a Jesús. Todos los que vieron esto comenzaron a criticar a Jesús porque se quedaba en casa de un pecador, pero Zaqueo se puso de pie y le dijo al Señor: _ Yo Señor me comprometo a dar a los pobres la mitad de lo que tengo, y si he engañado a alguien, le voy a devolver cuatro veces de lo que le haya quitado. Entonces Jesús le dijo: _ Hoy ha llegado la salvación a esta casa, pues también este hombre es descendiente de Abrahán. Porque el hijo del hombre vino a buscar y salvar lo que está perdido. Desde ese día Zaqueo cambió totalmente y fue un hombre de bien. (Lucas 19, 1-10) 
 Interiorizando la Palabra: 
Jesús no se fija tanto en lo externo, sino que penetra en lo más profundo del corazón. Cuando ve a Zaqueo entre la gente, comprende que este hombre tiene algo bueno en su corazón, y está abierto a la Buena Noticia de Dios. Jesús sabe que el pueblo odia a Zaqueo porque les ha robado a todos, pero no todo en él es malo, ya que todavía no ha perdido el sentido del bien. Entonces ante la visita de Jesús a su casa, Zaqueo admira a todos, admitiendo haber hecho el mal, pero comprometiéndose a reparar y ayudar a todos aquellos que han sido engañados por él. Jesús no hace diferencias ni divisiones como suele hacer la gente. Jesús con su gesto de acogida, toca el corazón de Zaqueo y le ayuda a cambiar la vida egoísta que había llevado hasta ese momento.  
Mensaje para hoy 
Nosotros también necesitamos que Jesús se dirija a nosotros para comenzar a cambiar, y así, ser mejores en la casa, en el colegio, en la calle, con las personas.  Una de las cosas que cuesta es desprenderse del egoísmo, y debemos hacer un esfuerzo por ir practicando las actitudes de generosidad y de aceptación hacia los otros. Jesús nos llama a buscar siempre el bien, pidiéndonos que seamos buenos y que amemos mucho a nuestra familia, a nuestros compañeros y a todas aquellas personas que conocemos.  

 Recordamos 
Por más pequeños que seamos, somos importantes para Dios, nuestro Padre. Dios siempre busca lo bueno en el corazón de las personas. Siempre podemos ser mejores, con la ayuda de Jesús